Este es un ejercicio para que puedas ver tu empresa desde otros ojos, ojos de inversor.
No porque en serio la quieras vender, es para ver cuellos de botella que te están frenando.
Puede pasar que veas cosas como:
Todo depende de vos: nada se hace sin tu intervención.
No hay procesos claros para hacer lo que funciona.
No hay manuales detallados de esos procesos.
No hay una estructura detrás que sostenga el crecimiento.
Quizás el problema que tenés hoy es por cómo está construida tu empresa.
Pensarla como si fueras a venderla te obliga a hacerte preguntas incómodas:
No es un ejercicio para vender, es un ejercicio para dejar de ser imprescindible en todo.
Espero te sirva.
Rodri | Fundador de Ecodiem
P.D.: si hacés este ejercicio, pero así y todo no podés ver tus cuellos de botella, mi equipo te ayuda en una sesión de diagnóstico en la que te cuenta cómo, a través de nuestros programas, vamos a ayudarte.
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